viernes, 18 de marzo de 2011

IX. Incursiones en Luvan

Caballeros, bien lo sabréis, no hemos progresado en nuestras campañas últimamente. Iximar ha sido tomado por nuestros aparentes aliados que han aprovechado nuestra retirada, hemos abandonado nuestra base en Ominor y nuestra colonia en Mahunie. Pocas cosas de las que nos hemos propuesto han salido según lo planeado.
    Y aún así, tengo que decirlo, vosotros no os habéis rendido jamás. Vuestra lealtad continúa inquebrantable como si fuese el primer día. No podría pedir mejores hombres, ni podría bastar mi vida para compensaros por todo lo que habréis soportado.
    Ya no somos los mismos que comenzaron esta campaña expansionista. Hemos luchado, hemos sangrado, y hemos perdido buenos amigos. Nuestra disciplina no ha de derrumbarse ahora. El repliegue a nuestras fronteras ha de servirnos para fortalecer nuestros lazos como grupo, como compañeros, como hermanos.
    Y aunque todos sabemos cuán útil sería un repliegue, yo sé lo que estáis pensando. No queréis volver a casa aún. Sé cuánto necesitáis de una victoria, como yo también la necesito. Os tengo noticias al respecto.

    Hemos realizado incursiones en Luvan, un país que parece ser amistoso, y cuyo rey nos ha dejado establecernos allí temporalmente. Voy a deciros una cosa, mi propósito es que nuestro asentamiento allí no sea sólo momentáneo.


    Os veo sonreír, sé que ya podéis saborear el desafío. Sé que no queréis descansar, que no descansaréis hasta que sea nuestro. Lo sé, y puedo deciros que me siento igual.


    Hemos de hacer lo necesario para conquistar Luvan.

VIII

Informe al General Cáceres - Miércoles 29 de Diciembre de 2010

Retirada de los territorios de Iximar: ahora los bárbaros se disputan esas tierras hostiles. Con el transcurso del tiempo, se hará posible enviar un grupo de exploración para determinar la situación de este reino. Lo más probable es que los bárbaros se eliminen mutuamente, o su dominación se deteriore con el paso del tiempo (Es de público conocimiento la inestabilidad del poderío de los pueblos nómades). En fin, lo intentaremos nuevamente en algún momento. Como se dice, los reinos no cambian de lugar.

Restauración de la colonia en la tierra de Mahunie: Sabemos que se trata de un avance temporal, estas tierras son ciertamente inestables y no podemos mantener una presencia continua allí. Sin embargo, nos hemos encargado de sacar provecho de la colonia en cuanto pudimos. Son tierras ricas y cuentan con recursos que fortalecen enormemente nuestra solidez como imperio.

Presencia permanente en el estado de Ominor: A pesar de, o gracias a que es un reino pequeño, nos hemos posicionado con firmeza. Poseemos una guarnición sólida y fuertemente armada custodiando los pasajes. Aunque no es un territorio que nos hayamos propuesto conquistar desde un principio, nos ofrece una base firme a partir de la cual movernos. Los residentes autóctonos nos recibieron con alegría, como si fuésemos libertadores. Es imposible no sentirse un poco culpables por invadir su espacio y utilizarlo como base.


Ésta es la situación en nuestras posesiones exteriores, espero el informe le haya resultado lo suficientemente detallado. Con mis mayores respetos,

Comandante O' Frank.

VII. Retirada

Van a entenderlo, en algún momento. El curso de una guerra cambia siempre. No tienen por qué saberlo todo, la campaña seguirá adelante. Saben lo que voy a decirles, ya comienzan a  Que crean que soy un cobarde, al menos vivirán para ver un nuevo día.. Quizá dos.

Regresamos.

sábado, 19 de febrero de 2011

VI. Urban

Han sido tiempos difíciles, guerreros. Tiempos de avances temerarios, de retiradas humillantes, de asedios y sangre. No puedo pediros que sigáis luchando por mi.. Aunque tenga la autoridad para hacerlo, no tengo las.. Ganas.
    Y aún así, quiero que sepáis que hay gente luchando de nuestro lado, en otros frentes. Luchan por nuestra causa, en contra del gran enemigo. Y luchan con las mismas armas, con las mismas carencias, con el mismo valor. En este preciso momento, el comandante Urban pelea frente a murallas idénticas, flanqueadas por otro muro de fuerzas que parecen inflexibles. Nadie se rinde por aquellas tierras. No hemos de rendirnos nosotros.

"This is war. It is a statement.
And I'm your allie, till the end."

miércoles, 16 de febrero de 2011

V. Destrozos

Extraño, las espadas que quedan están teñidas con nuestra propia sangre.
Qué extraño desenlace, tan previsto y tan inoportuno a la vez. Mis hombres están desechos, las espadas rotas, las armaduras abolladas ¿Podré exigirles una batalla más? Da tristeza mirarlos: unos parados moviendo a los heridos, otros acostados, inmóviles, sentados y ensangrentados. Qué batalla atroz, que guerra amarga y larga. Los arietes no alcanzaron los muros, esa maldita infantería... Quizá muchos se hubieran salvado, quizá todos, si hubiésemos abierto una mínima brecha. Pero no, ni siquiera una marca dejamos en el muro.  A kilómetros quedamos, mirando parece cada vez más. Hubo bajas atroces, ¿Podremos atacar de nuevo? ¿Podré pedir refuerzos? Pero de donde, si ya más que esto no hay. Una centena de muertos, montones de heridos y unos pocos enteros con la muerte en los ojos. 

¿Qué puedo decir, si somos una compañía que ya no inspira más que lástima? 

Necesitamos tiempo. Y voluntad. Nada que podamos conseguir.

martes, 15 de febrero de 2011

IV. Último asalto a Iximar

Cesemos con el repliegue.
¿Sirve acaso retraerse ante lo desconocido? 
Lo único conocido es nuestra destrucción, pero esto no va a terminar ahora. No lo permitiré.

    No tenemos certeza de nuestra derrota, mucho menos de una victoria. Y aún así continuaremos luchando. ¿Pero sabemos por qué? ¿Sabemos que no sólo nos motiva el deseo de conquista, las ansias de plantar nuestra bandera en territorio hostil?
    No, no lo sabemos. Sabemos que estamos en esta guerra y vamos a pelear en ella.

¿Qué es lo que veo detrás de esa colina? ¿Podrá ser? Mis ojos no me están engañando, ¡son nuestros arietes! Los acompañan refuerzos. Escasos, pero siempre útiles.
¡Una posibilidad de alcanzar, debilitar, e incluso generar una brecha en esas terribles murallas!
He de comunicárselo a mis guerreros, la esperanza es un arma tan efectiva como una espada.. Mm, pero como ella, también tiene doble filo. ¿No nos matará acaso la esperanza, mejor que cualquier hoja? Cuidaré mis palabras.


La tregua se acabó. Partimos a la batalla, con nuestras mejores armaduras, dejándolo todo atrás. Desenvainad, guerreros! No guardaremos nuestras espadas hasta que las tiña nuestra sangre, o la del enemigo.

III. (IN) Decisiones

Esta vez, me dirijo a vosotros de una forma diferente. Está en juego mi honor, mi reputación como comandante. Me han tildado de cobarde por la retirada. Podría explicaros, deciros que a lo que aspiro es a vuestra seguridad física y mental, pero creo que a esta altura ha perdido todo sentido cualquier excusa. 
    El enemigo está retraído, o al menos no hemos tenido noticias de su accionar en los últimos días. Aprovecharemos esta tregua para planear nuestro accionar futuro, ya que no sufrimos el dulce yugo de su presencia amenazante que nos lleva a cometer esos errores garrafales que implican perder terreno.

    A todos aquellos que han pensado que iba a retirarme del campo de forma irrevocable e indigna, pisad con cuidado. Nunca es definitiva una retirada. Hemos de seguir peleando por nuestro honor, por nuestro derecho a conquistar este reino para el bien de nuestro pueblo.

No me juzguéis de imprudente por retirarme o enviar un grupo de avanzada repentinamente. Este juego es así, la inacción es sólo una estrategia... Que puede terminar con la victoria, o con nuestra feliz aniquilación.

Y no vamos a rendirnos incluso si nos queda sólo un Peón para defender al Rey.